La vida da muchas vueltas. Nunca me imaginé que me dedicaría a hacer masajes, ayudando a otros a recuperar la salud y acompañarlos en el viaje de conocerse a si mismos.

Cuando conocí el shiatsu conecté con una parte de mi vulnerabilidad que abrió algo en mi interior que no era sólo físico, fue la conexión con mi esencia.

Shiatsu en la naturaleza.


En cada sesión que doy se produce ese encuentro, conmigo y con el otro. Para mi es un momento de meditación, donde el silencio y la respiración me permiten sentir. Magia pura.

Trabajar al aire libre, conectando con la tierra y abrazada por los árboles es una bendición. Gracias a la Sala de Maria esto es posible.




#shiatsu #conexión #meditacion
#recuperatusalud #naturaleza

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *